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domingo, 28 de marzo de 2010

Devenir

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...hacia la luz y las
germinaciones


A falta de trabajo y ganas, tenemos canciones. Ésta es una que me gusta especialmente; y no tanto por su sentido, sino por como suena, suena muy bien. Sin embargo, otras del mismo cantante no me llegan.

Ante el aserto popular “Los hombres malvados no tienen canciones” preguntaba Nietzsche: ¿cómo es que los rusos las tienen?.

Aquí en Waldenland25 también las tenemos. –Prestadas.



Acabé el seto. En los semilleros asoman los primeros brotes.
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jueves, 24 de diciembre de 2009

Brindis

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....
Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida.

Jose Hierro.

domingo, 6 de julio de 2008

El cielo sobre Berlín.

Wordle permite crear nubes de etiquetas muy bonitas...


Aparte del efecto estético que se puede conseguir, me parecen muy útiles para aprender vocabulario de una lengua extranjera.



Pseudópodo, al que agradecemos su ayuda, sugiere otras aplicaciones interesantes.

jueves, 5 de junio de 2008

Plaza Honduras. Perspectiva Gulliver.



Confieso que nunca me sedujo el tecno.

En estas primeras semanas de junio comienzan a abrirse brechas de vacío. Hace más de veinte años en las noches mediterráneas por estas mismas brechas se filtraban cataratas de vida y algo más que unas gotas de ginebra.

Me he dado un paseo nostálgico por los 80 en Youtube. Es curioso como la distancia permite que uno se reconozca en cosas que habitualmente consideraría ajenas; estoy seguro de que en China (donde no es fácil encontrarme) me emocionaría escuchar “la vida sigue igual” de Julio Iglesias, o el himno del Barça.. quién sabe. El caso –y esto no es ya hipotético- es que en mi paseo por Youtube estuve rastreando en la música de aquellos años, al hilo de las canciones emergía todo un mundo: La Malvarrosa, el Café Maravillas.... y he buscado una canción que no he podido encontrar pero que decía algo así “el meu germà era un cambrer a la ciutat de València... el meu germà no era un cambrer qualsevol...” de Bustamante (no el de OT, eh )

Pero, siempre lo dice mejor, más claro y con menos palabras, el poeta:

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos,
aunque a veces nos guste una canción.

miércoles, 30 de enero de 2008

Wittgenstein: de mulos e inspectores.


Hoy me ocuparon menesteres burocráticos. Así que estuve vagando por diversos mostradores; un ascensor con el que pretendía ir al tercer piso me llevó a un sótano, al abrirse la puerta del ascensor me encontré con una estancia oscura –me pareció incluso húmeda- llena de archivadores, subieron dos pintores de gran diferencia de edad, pero igualmente embadurnados de pintura; del tercero me mandaron a un nuevo mostrador en la planta baja, y de allí a un despacho medio escondido entre el ascensor y el hueco de la escalera, este espacio se dividía en varios despachos, todos vacíos menos uno del fondo del que salió una mujer con móvil que me dirigió, de nuevo, al anterior mostrador y de éste al entresuelo, y de nuevo a la planta baja desde donde le mandé una solicitud a la muy atenta señorita del entresuelo -con la que tanto me costó dar-, y con ello di por satisfechos mi menesteres y finalizadas mis tribulaciones.

Esta noche al abrir unos diarios de Wittgenstein, Movimientos del pensar, me encontré con el siguiente relato:

Hace unos día soñé lo siguiente:

Yo llevaba un mulo del que parecía ser su guarda. Primero por una calle –creo que en una ciudad oriental, desde unas oficinas, donde hube de esperar en una habitación grande. Antes de ésta había otra más pequeña con mucha gente. El mulo se mostraba inquieto y arisco. Le sujetaba mediante una cuerda corta y pensaba que ojalá arremetiera de cabeza contra la pared –contra la que estaba yo sentado- ya que entonces habría mayor tranquilidad. Le hablaba continuamente y le llamaba “inspector” al hacerlo. Y efectivamente ese me parecía el modo normal de dirigirse a un mulo, del mismo modo que se llama “alazán”a un caballo o “cochino” a un cerdo. Y pensé: “cuando me vuelva a encontrar entre caballos les llamaré también “inspector” ( Es decir, tan habituado estoy a la palabra inspector por el trato con los mulos). Cuando desperté del sueño lo primero que me llamó la atención fue que a los mulos no se les llama “inspector” nunca.

No sé en qué pretende Wittgenstein que reparemos al relatarnos este sueño. Pero desde que lo he leído no dejo de imaginarme el recorrido de esta mañana entre mostradores, ascensores y escaleras acompañado de ese mulo –y temo que esta asociación no me abandone ya nunca. Esta noche mis oraciones consistirán en meditar sobre la moraleja del sueño del filósofo austriaco.

lunes, 28 de enero de 2008

La enfermedad mortal.

La tarea de la filosofía es tranquilizar el espíritu con respecto a ciertas preguntas carentes de significado. Quien no es propenso a tales preguntas no necesita la filosofía.

Mis pensamiento son tan fugaces, se volatizan tan rápido, como los sueños, que tienen que ser anotados inmediatamente después de despertar si uno no quiere olvidarlos enseguida.

Ludwig Wittgenstein.

¿Y qué pasaría si simplemente los dejamos perderse?. ¿Se disolverían sin más en el olvido?.

Al igual que Wittgenstein ha hablado de la tarea terapéutica de la filosofía, son muchos los escritores que refieren que la escritura es para ellos una terapia. ¿Una terapia de qué? ¿del aburrimiento? ¿del miedo?¿del sinsentido?... ¿Afrontamos las preguntas metafísicas para conjurarlas, para evitar que vuelvan, y en el caso de que lo hagan, curarnos remitiéndolas al archivo de enfermedades imaginarias? En la página 1 ¿existe dios?, en la 45 el sentido de la vida, en la 132 el problema de la realidad exterior. Sería, entonces, la escritura una forma de objetivar exteriorizando, y de esta manera encerrar -cautivar-, los “trastornos” que de otro modo cursarían libres, sin límites, apoderándose de nuestro “yo” y disolviéndolo.

¿Qué mayor síntoma de salud y fortaleza anímica natural que no sentir la necesidad de leer –“leer tranquiliza mi alma”, decía Wittgenstein-, y menos aún de escribir?. Me pregunto si no sería esto lo que Platón quería sugerirnos con la imagen de ese Sócrates que nunca escribió nada.. y leyó poco y con disgusto. ¡Y, sin embargo, no era un garrulo¡

Nosotros, en cambio, frágiles continuaremos leyendo.. y hasta escribiendo.

jueves, 19 de abril de 2007

Fernando Arrabal. El milenarismo. Nihilismo II.

Una de esas noches que se quedan en la memoria, qué buenos ratos pasamos con Dragó aquellas noches de los 80, con "El mundo por montera"!.


Como diría Nietzsche; el hombre no es aquí ya artista, sino que se ha convertido en obra de arte, "para satisfacción del Uno primordial".

Fernando Arrabal

Variaciones Absurdas sobre el Nihilismo

Habla el nihilista:

" Mis zapatos están rotos, aquella mujer vestida de novia no llora, el poema de ayer no me consuela, todos los siglos han dicho “la vida no vale nada”. La muerte es impenetrable como la roca. Ayer fuimos a un baile, una mujer a la que cae un rayo se salva gracias a los aros del sujetador. Me gustaría, acompañado de Neruda, visitar notarías con lirios cortados. Este mes puedo pagar la hipoteca. He visto la crueldad bajo la máscara de la belleza y a la bondad disfrazada de crueldad. Me ha estremecido Silesius que descubrió al diablo bajo la figura de su madre, pero con los ojos de un enemigo que medita. Que todo es nada. Y con José Hierro que la nada lo era todo. Me ha hastiado la repetición. He envidiado a los bárbaros y he soñado que tomaba el té con Sherlock Holmes."

PseudoAlejandro Jodorowski.

“Roba dos patas de una gallina en la carnicería, átalas a tus pantorrillas y llévalas durante dos meses a donde fueres. Al cabo de ese tiempo devuelve en el supermercado las dos patas y pide que te las cambien por la cabeza de otra gallina, ofrécete a pagar la diferencia, si no accediesen no insultes, dale de todos modos amablemente las gracias, pero no accedas a llevarte de vuelta las patas del ave.”

El niño.
lanza la plancha contra el gato pero falla.

El catedrático
ha llegado puntual a la clase.