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sábado, 27 de noviembre de 2010

Desde mi sillón o quizá esperando "el clásico."



SI CONSIDERAMOS.

si consideramos lo que puede verse:
motores que nos vuelven locos,
amantes que acaban odiándose,
ese pescado que en el mercado
mira fijamente hacia atrás adentrándose en nuestras mentes,
flores podridas, moscas atrapadas en telarañas,
motines, rugidos de leones enjaulados,
payasos enamorados de billetes,
naciones que trasladan a la gente como peones de ajedrez,
ladrones a la luz del día con maravillosas
esposas y vinos por las noche,
las cárceles atestadas,
el tópico de los parados,
hierba moribunda, fuegos insignificantes,
hombres suficientemente viejos como para amar la
tumba.

estas y otras cosas
demuestran que la vida gira sobre un eje podrido.

pero nos han dejado un poco de música
y un póster clavado en el rincón
un vaso de whisky, una corbata azul
un delgado volumen de poemas de Rimbaud,
un caballo que corre como si el diablo le estuviera
retorciendo la cola
sobre la hierba azul y el griterío
y después, de nuevo, el amor
como un coche que dobla la esquina
puntual,
la ciudad a la espera
el vino y las flores
el agua corriendo a través del lago
y verano e invierno y verano y verano
y de nuevo invierno.

Charles Bukowski.

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Wenn man doch ein Indianer wäre, gleich bereit, und auf dem rennenden Pferde, schief in der Luft, immer wieder kurz erzitterte über dem zitternden Boden, bis man die Sporen ließ, denn es gab keine Sporen, bis man die Zügel wegwarf, denn es gab keine Zügel, und kaum das Land vor sich als glatt gemähte Heide sah, schon ohne Pferdehals und Pferdekopf.

Franz Kafka - Wunsch, Indianer zu werden

No me acabo de decidir por la traducción: aquí una, aquí otra.




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martes, 9 de febrero de 2010

Perséfone

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En cuanto he cruzado la puerta, y he visto las estanterías gigantes repletas de tablas, mangueras, lámparas, jardineras, bombillas, abonos, enchufes, celosías, cuerdas, regaderas, kits de librería, simientes, sierras, tornillos, azadas, rastrillos, vaporetas, sopletes, hamacas, alfombras, tablas de parquet, linternas, imitaciones de césped… me he dicho: de aquí tiene que salir un post, aunque sea por enumeración -y aquí me tienen.
He comprado unas bayetas, unos topes para las puertas, y un pequeño invernadero de fácil montaje que me servirá para proteger los semilleros que en breve comenzaré a preparar, pues los almendros en flor anuncian el retorno de Perséfone.

Mientras tanto me engolfo, me idiotizo y naufrago en la melancolía dolorosa con el Libertango de Grace J. –y el recuerdo de las discotecas de Ibiza en los setenta.


…. y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.
¡Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

Gil de Biedma


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martes, 12 de enero de 2010

Comprensión lectora

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Si siguen el enlace del video en Youtube y leen los comentarios comprenderán el porqué del título de esta entrada. Pero cuidado no se rían con tanta suficiencia, tan despreocupadamente y con ese compasivo desdén – que les estoy viendo- Quizá eso de la comprensión lectora no sea tan evidente de suyo como creemos, por algún rincón de alguna estantería debe dormir profundamente aquel mamotreto de Gadamer, Verdad y Método, del que me quedó aquella idea del maestro de la Selva Negra, “el tiempo como horizonte de comprensión…”… y que recogen los versos de Gil de Biedma -quizá sin haber leído al filósofo- Ay, el tiempo! ya todo se comprende.

La canción me ha traído a la memoria la muerte de José Agustín Goytisolo, escuché la noticia por la radio mientras estacionaba mi coche en el aparcamiento de un hotel de Mojácar donde pensaba pasar un fin de semana, había conducido hasta allí bordeando la costa y el trayecto me había parecido bellísimo, el mar, rocas oscuras, flores amarillas. Hasta compuse algo que quería ser un poema, se titulaba: El toro de Falaris. Puede que también sobreviva en el fondo de alguna caja repleta de papeles… o más seguramente haya seguido el camino de la trituradora.

Y ahora, si no les importa, voy a escuchar Como tú

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jueves, 22 de octubre de 2009

1984




Sé que sin mí Dios no puede vivir un instante; si yo desaparezco, él, necesariamente, ha de declinar su espíritu.

Angelus Silesius


Es la nostalgia y el miedo de la criatura lo que mueve el misterio.
Jacob Böhme


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martes, 15 de septiembre de 2009

Refugio

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¡Tan claros venís y tan nuevos!
Parece que todos traéis la alegría sin brumas.

Jose Hierro.


Ya me han asignado las horas de oficio. En el templo recomenzaremos el diálogo -o el monólogo- con el divino Platón, el metódico y enmascarado Descartes, el asombroso Kant, el superhombre angustiado de Sils-Maria. De las trincheras y del fuego cruzado en campo abierto prefiero no hablar y estar alerta.

El verano no estuvo mal. Aunque no cumplí mi propósito de leer “El hombre sin atributos" -apenas leí unas sesenta páginas. Tampoco me queda un céntimo de la devolución de hacienda.

Se nos viene encima el otoño. Tendré que ir haciendo acopio de cecinas leonesas, queso extremeño, guardar algunos higos y unos buenos tintos. Y mimar las verduras, que salpicadas de tierra, con brotes tronchados y hojas perforadas han sobrevivido a la primera tormenta.

Seguimos. Dejaremos, también, a José Hierro por aquí cerca.
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domingo, 9 de agosto de 2009

Callar -y en agosto.

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Vampirizado mi espíritu por la calima y el esfuerzo –no del todo infructuoso- con tomates, pimientos y calabacines, y mientras yazgo amurriado en el sofá reiteradamente se me muestra. Seguro que la han visto conmigo; ella se contempla en el espejo y, digna de Homer Simpson, exclama:
“Tengo más de cuarenta años y nadie lo diría, ni yo misma”.

Y nosotros, ay, cuántas cosas callaríamos –también ante nosotros mismos. Y no por simple pereza.
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miércoles, 31 de diciembre de 2008

Autobombo y felicitación

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Es habitual en estas fechas hacer repaso del año que se agota y recordar los acontecimientos más relevantes. Siguiendo esta costumbre he seleccionado las tres entradas de este blog que considero más destacadas, aunque por diferentes motivos.

Buen escritor de cartas

Lo he elegido de entre los post de los que me encuentro más satisfecho por su contenido y forma. ¿O quizá porque fue uno de los primeros en obtener algún comentario elogioso y amable?

Los problemas de la escuela

Esta serie de entradas, 6 en total, es la que, con diferencia, ha tenido más visitas continuadas. Y ello, sin duda, porque la búsqueda “problemas de la escuela” es bastante frecuente en Google. Cosa que da que pensar.

Habrá que prohibir de una puta vez la Celestina

Esta entrada me permitió conocer en carne propia el llamado “Efecto Menéame”; llegó a portada, lo que se tradujo en unas ¡ cinco mil visitas en un fin de semana!. Una inmensidad frente al tráfico habitual de este blog. De esos cinco mil visitantes creo que sólo se ha mantenido uno –y no estoy muy seguro de que no fuese anterior.
Creo que el título fue decisivo para que llegase a portada de Menéame. ;)-

El link sobre el “efecto Menéame” lo he encontrado vía Pseudópodo en un post que recomiendo, y en el que (para bien o para mal) se ha inspirado el mío.

Feliz año 2009 a todos los que os acercáis a este blog. Tanto a los habituales como a aquellos que ocasionalmente os habéis extraviado por este rincón de letras.

...
Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más:
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.
Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
...
Jaime Gil de Biedma. Amistad a lo largo
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jueves, 23 de octubre de 2008

gota fría


mientras que afuera llueve.
[........] llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro,
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.

Noche triste de octubre. 1959. Jaime Gil de Biedma

Los versos finales de uno mis poemas preferidos. Llevaba semanas en las que este poema rondaba en mi cabeza. De vez en cuando sacaba Las personas del verbo del estante para releerlo; varias veces hasta que acabé por dejarlo sobre la mesa. A mediodía de hoy empezó a llover con virulencia, la temperatura refrescó; tecleé en Google y de nuevo me encontré con el poema y decidí pasarlo a la pantalla. El poema completo sirve ahora como testimonio del carácter recurrente de las crisis, pero lo que en él me fascina es la presencia del agua, como lluvia, como goteras, como corriente, como océano. El agua que fluye, que aísla, que filtra, que arrastra, que acoge todas las cosas humanas “hasta enterrarnos en el mar” . La nulidad e impotencia del gobierno, el cansancio y la angustia del hombre común, la penalidad, el desaliento... todo es arrastrado hacia el mar.

que es el morir.

Cualquier día comenzaré –sin advertirlo- a escribir como esos adictos –me cuentan- que pasan el día frente a la pantalla y anotan: “vengo del supermercado y me han devuelto mal el cambio” y son contestados con otros tantos mensajes similares de experiencias con el cambio equivocado. Y anotaré “la sopa estaba sosa”, “se ha fundido una bombilla” “el cartero no ha venido”, “he perdido las llaves”, “la camisa rayada está tendida”, “ ha refrescado esta noche”, “llueve”.

Afuera llueve.

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.

jueves, 5 de junio de 2008

Plaza Honduras. Perspectiva Gulliver.



Confieso que nunca me sedujo el tecno.

En estas primeras semanas de junio comienzan a abrirse brechas de vacío. Hace más de veinte años en las noches mediterráneas por estas mismas brechas se filtraban cataratas de vida y algo más que unas gotas de ginebra.

Me he dado un paseo nostálgico por los 80 en Youtube. Es curioso como la distancia permite que uno se reconozca en cosas que habitualmente consideraría ajenas; estoy seguro de que en China (donde no es fácil encontrarme) me emocionaría escuchar “la vida sigue igual” de Julio Iglesias, o el himno del Barça.. quién sabe. El caso –y esto no es ya hipotético- es que en mi paseo por Youtube estuve rastreando en la música de aquellos años, al hilo de las canciones emergía todo un mundo: La Malvarrosa, el Café Maravillas.... y he buscado una canción que no he podido encontrar pero que decía algo así “el meu germà era un cambrer a la ciutat de València... el meu germà no era un cambrer qualsevol...” de Bustamante (no el de OT, eh )

Pero, siempre lo dice mejor, más claro y con menos palabras, el poeta:

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos,
aunque a veces nos guste una canción.