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Un jardincito, higos, quesitos y además tres o cuatro amigos, ésa fue la opulencia de Epicuro.
En el blog de Pascual se nos propone una encuesta sobre ética aparentemente sencillita (debo decir se nos proponía, pues al intentar enlazar la página encuentro que la entrada ha desaparecido). Me proponía rellenarla, pero ya en la primera pregunta me encontré en dificultades, no digamos ya en la segunda o tercera. Eran, creo recordar, tan solo 4 o 5 preguntas, pero es complicado contestar SI o NO a cuestiones que tratan de temas tan delicados como la tortura, el asesinato de inocentes, la cuantificación del mal... De hecho no contesté la encuesta porque me sentía firmando un cheque en blanco a un desconocido –no va por Pascual, alto- o vendiendo mi alma al diablo sin tener claras las condiciones del contrato. No la rellené pues, porque necesitaba matizar las cuestiones y aclarar el sentido y el alcance de las preguntas; si tengo que vender mi alma me gustaría que no fuese una decisión tomada a la ligera. Esta indecisión e imposibilidad, también por falta de matices y datos, de llegar a una resolución la he encontrado a la hora de tomar partido en el conflicto de Gaza, (rebosante de opiniones y comentarios en blogs y diarios digitales). De nuevo la sensación del cheque en blanco y venta del alma. Tampoco quería optar por la “equidistancia” de lo políticamente correcto y el guardar las apariencias. Así que he optado por el silencio, espero que no sea el silencio cobarde sino el silencio místico, la no-acción y la compasión. Decisión vedada a los agentes/pacientes directos del conflicto.
Pero todo esto era una “propedéutica” para proponerles también una encuesta moral (como juego de matices), relacionada con la cita que encabeza el post. ¿ Coinciden con Epicuro?¿consideran completa la fórmula de la felicidad epicúrea? ¿qué añadirían a la enumeración de Nietzsche?
¿Saben?, hoy estuve en el óptico revisando mi visión. A pesar de mi indecisión con los cristalitos de prueba (¿mejor con éste o mejor ahora?, ¿y entre éste y éste?...) el resultado fáctico e inapelable es que he aumentado 0.5 dioptrías. Parece, pues, que la vida sigue su curso ajena e indiferente ante mis dudas.
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Un jardincito, higos, quesitos y además tres o cuatro amigos, ésa fue la opulencia de Epicuro.
Nietzsche. Humano, demasiado humano.
En el blog de Pascual se nos propone una encuesta sobre ética aparentemente sencillita (debo decir se nos proponía, pues al intentar enlazar la página encuentro que la entrada ha desaparecido). Me proponía rellenarla, pero ya en la primera pregunta me encontré en dificultades, no digamos ya en la segunda o tercera. Eran, creo recordar, tan solo 4 o 5 preguntas, pero es complicado contestar SI o NO a cuestiones que tratan de temas tan delicados como la tortura, el asesinato de inocentes, la cuantificación del mal... De hecho no contesté la encuesta porque me sentía firmando un cheque en blanco a un desconocido –no va por Pascual, alto- o vendiendo mi alma al diablo sin tener claras las condiciones del contrato. No la rellené pues, porque necesitaba matizar las cuestiones y aclarar el sentido y el alcance de las preguntas; si tengo que vender mi alma me gustaría que no fuese una decisión tomada a la ligera. Esta indecisión e imposibilidad, también por falta de matices y datos, de llegar a una resolución la he encontrado a la hora de tomar partido en el conflicto de Gaza, (rebosante de opiniones y comentarios en blogs y diarios digitales). De nuevo la sensación del cheque en blanco y venta del alma. Tampoco quería optar por la “equidistancia” de lo políticamente correcto y el guardar las apariencias. Así que he optado por el silencio, espero que no sea el silencio cobarde sino el silencio místico, la no-acción y la compasión. Decisión vedada a los agentes/pacientes directos del conflicto.
Pero todo esto era una “propedéutica” para proponerles también una encuesta moral (como juego de matices), relacionada con la cita que encabeza el post. ¿ Coinciden con Epicuro?¿consideran completa la fórmula de la felicidad epicúrea? ¿qué añadirían a la enumeración de Nietzsche?
¿Saben?, hoy estuve en el óptico revisando mi visión. A pesar de mi indecisión con los cristalitos de prueba (¿mejor con éste o mejor ahora?, ¿y entre éste y éste?...) el resultado fáctico e inapelable es que he aumentado 0.5 dioptrías. Parece, pues, que la vida sigue su curso ajena e indiferente ante mis dudas.
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