martes, 12 de marzo de 2013

Comentario a: ¿Quién teme a la filosofía? Nadie.


El señor Wert podría crear una asignatura que se llame Ciencia para el Estudio de los Elefantes Enanos, pero no lo hace. Podría, si le da la gana hacer que en Historia del Arte, solo se imparta el estudio de las casullas de la Catedral de Burgos, pero no le da tal gana. Podría, tal vez, si le apetece, obligar a que mañana el personal docente de media España vaya vestido de Lady Gaga a los institutos, pero parece que no le apetece. Es tautológico que si elimina la filosofía es porque puede. Pero ¿por qué elige precisamente la filosofía y no otra? . Seguramente no la teme, quizá le moleste o incomode, lo indudable es que la desprecia. Y eso es lo que supone la Lomce respecto a la filosofía: desprecio. Desprecio  a los profesionales que la enseñan y no solo en secundaria, desprecio quizá a la misma disciplina; porque si se hace realidad el anteproyecto asistiremos  a la desaparición de las facultades de filosofia, cosa por la que han abogado algunos "insignes" representantes de la filosofía española académica -no descarto que alguno de ellos se encuentre entre los asesores de la Lomce y hasta es posible que entre los detractores.

Dices, David, que los profesores de filosofía  escriben, actúan, protestan y se indignan, pero yo te digo, David, que solo algunos. 

No es necesario dar más detalles: el resto se sigue de aquí.



3 comentarios:

Joselu dijo...

En mi instituto hay un profesor de filosofía al cual yo todavía no le he oído un comentario o una queja al respecto. No he abordado con él el tema que, desde tu punto de vista y el de muchos profesores, parece candente. Ignoro el porqué de ese silencio al respecto. Tal vez algún día lo intente hablar con él, pero tengo la impresión de que debería ser él quien nos diera cuenta de la situación.

Serenus Zeitbloom dijo...


Los justos y el limbo.

Luis dijo...

No sé por qué desaparece la filosofía como materia obligatoria. Será cuestión de agenda, que no de conciliábulo ni de espíritu de los tiempos. Se insiste en aumentar las horas de lengua, inglés, matemáticas y ciencias. Se define la línea de su preferencia como quien usa una "frase hecha". Y alguien lo paga por mera cuestión de números.¿Se necesita conocer la historia del pensamiento y ejecutar la disciplina del mismo? Ayer oí en la radio a un ilustre catedrático de latín (o griego) decir que las materias clásicas finalmente se salvaban de la quema en la lomce. Y luego aludían a la importancia del latín para entender los cónclaves. Todo seguido. ¡Qué bonito folclore! Nada importa porque es todo cuestión de números, no de reflexión sobre la escuela, que para reflexionar ya están las tertulias que dirán lo mismo y lo otro. La responsabilidad ministerial es cuestión de suma: más lengua, más matemáticas, más inglés, más ciencia ergo menos filosofía (y bastante es el equilibrio de su permanencia pues, creo, que salvo por evitar el problema laboral del profesorado no la mandan al vacío. Finalmente, Wert nos salva la vida y, numéricamente, nos reencuentra en la alternativa a la religión). No veo conspiración ni miedo a la filosofía ni voluntad de poderío ni nada. Las cosas se derrumban en su banalidad. Pero tranquilo: vendrán nuevas leyes y nos harán más ciegos.

Un saludo y que siga la palabra haciendo hueco en el vaho