jueves, 22 de octubre de 2009

1984




Sé que sin mí Dios no puede vivir un instante; si yo desaparezco, él, necesariamente, ha de declinar su espíritu.

Angelus Silesius


Es la nostalgia y el miedo de la criatura lo que mueve el misterio.
Jacob Böhme


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10 comentarios:

Leicca dijo...

Una vez que el pánico haya hecho presa en el alma, la fantasía multiplicará todavía más los motivos de terror; y esa profundidad oscura, o, lo que es peor, esa penumbra débilmente iluminada que nos rodea nos mostrará apariciones, espectros de la divinidad, bajo el aspecto más temeroso que cabe imaginar.

David Hume

LUG dijo...

¡Oh, Nena!¡Oh,1984!

Ultimamente sólo hablo de mi caso, lo cual es un signo de "idiotismo" que asumo con modestia (es decir, sin soberbia). Franciscanamente rechazo ser parte de la Legión de aquellos que son soberbios en su idiotez. Es mi contribución al ocaso (o amanecer) de la pos-pos-pos-modernidad y uno de mis límites de amor a la humanidad.

¡Oh, Nena! ¡Oh,1984!

En mi caso, decía, la nostalgia cada vez entra por la venas con más frecuencia. Y el miedo se diluye (aunque sea en la inconsciencia). ¡Tiempos líquidos de las narices!¡Nostalgia sin miedos es signo de decadentismo! ¡En algún sitio, seguro, los bárbaros acechan! (y Serenus los nomina: "esos bárbaros son los pedagogos" - dice desde su jardínhuerto, mientras algunos hombres sin conciencia licuan los miedos en la nostalgia).

¡Oh, Nena! ¡Oh, 1984!

En mi caso, me hace saltar del teclado más "99 Luftballons" (que ahora escucho). Nena, oh Nena, es dosis de nostalgia en estado puro porque su música no es la música que me gustaba entonces ni ahora y el encanto es un reflejo ocasional derivado de la atracción física de la señorita o el ritmillo simpático de la canción (hortero-macarra). Nena, 1984, sin embargo, perdura en la nostalgia y sólo mi nostalgia, nuestra nostalgia -como genuina comunión de los santos -, la resucitan como esa muchachita de pelo macarrilla y derivas discotequeras(---- y que den a Habermas en su aburrida comunidad de diálogo...¡Hermosa comunidad de nostálgicos (o/y miedosos!) ¡Esa es la verdadera matriz del espíritu (de los no-tiempos)!

Serenus Zeitbloom dijo...

Sin menoscabo de la cita de Hume, el comentario de Lug merece ser el texto del post; él ha dicho todo, y más de lo que yo fui incapaz de decir a pie de vídeo, así que me limité sacrificarle en el altar un par de místicos como ofrenda floral/carnal en esta santa iglesia de los melancólicos.

Ruega por nosotros oh Nena, y líbranos de la nueva pedagogía y sus vates imbecilantes.
Canta oh musa.. canta.

Serenus Zeitbloom dijo...

¿o quizá sacrifiqué la muchacha a los tenebrosos místicos –carne fresca para el minotauro?.
Nunca sabemos con certeza lo que hacemos –ni el señor al que servimos.

Leicca dijo...

Qué bueno Serenus. Derramar citas sobre las cosas, como el que arroja pétalos de rosa, y lapidarlas, todo en uno. Yo tomaría el comentario de LUG y lo pondría arriba por si acaso, antes de que vengan las Erinias a poner orden.

(Me acuerdo de los calentadores de lana que me hizo mi madre. Se llevaban... Lo digo por si me dejáis pasar un minuto al templo. Fuera se esfuerzan por no acordarse en general de nada ni de nadie y no sabes tú el frío que hace en la calle y en los bares. Un minutejo para recuperar la confianza... :)

¡Feliz fin de semana!

Juanjo dijo...

En la experiencia del misterio, de lo misterioso, descubrimos que el hombre no es la medida de todas las cosas; bien al contrario, hallamos que lo real nos es extraño. Nos percatamos de que no moramos en lo real, de que estamos perdidos. El encuentro con el misterio, hallazgo de la razón, constituye, sin duda, la paradoja por excelencia: reconocer lo real como lo que no puede ser conocido. Sentimos, contra lo misterioso, el combate y la impotencia de la razón y, en consecuencia, nos sentimos expulsados excluidos de -repelidos por- lo real; es decir, experimentamos el espíritu absoluto, la libertad del espíritu, el espíritu en su soledad, sin razón, sin moral, y nos embarga la nostalgia de nuestra morada -la moral, la razón- y el espanto de la soledad absoluta. Esta añoranza y este miedo, por insoportables, nos devuelven pronto a la luz de la razón, abrigo, hecho de hábito y costumbre, contra la oscuridad del misterio. Sin embargo, Silesius, "acostumbrado a no acostumbrarse" cree saberse parte esencial del mismo misterio. Quizá esta identificación sea la forma más refinada de escapar al horror y la nostalgia.

Serenus Zeitbloom dijo...

¡Magnífico comentario Juanjo B, digno de un auténtico pastor de minotauros!. A ver si se anima y nos deja un post. Que ya va tardando.

LUG dijo...

Acabo de leer a Brussing. Él también dice a tu post algunas cosas:
“Quien de verdad quiera conservar en la memoria lo sucedido, no debe entregarse a los recuerdos. El recuerdo humano es un proceso demasiado agradable como para retener el pasado; es lo contrario de lo que pretende ser. Porque el recuerdo puede más, mucho más: realiza con tenacidad el milagro de concertar la paz con el tiempo ido, en la que se volatiliza cualquier asomo de rencor y el blando velo de la nostalgia se deposita sobre todo lo que se percibió como duro y acerado.
Las personas felices tienen mala memoria y hermosos recuerdos”
(Thomas Brussing: La avenida del Sol –Am kürzeren Ende der Sonnenallee)

María dijo...

Serenus,

Sinceramente, yo tengo los ojos como platos.
Hoy ante tu entrada es que estoy absolutamente perdida.

Porque, dudo muchísimo que el vídeo que nos muestras, divertido, aunque patéticamente hortera, más que nada por el paso de los años en el atuendo de cantante, patinadores y demás... Te inspire de verdad nostalgia.

No sé si el quiz de la cuestión está en su letra, de la que sólo he conseguido entender "de alguna manera, en algún lugar, en algún momento"...¿?

Personalmente a mi la post modernidad, no me produce ninguna nostalgia, más bien un poco de miedo si nos tenemos que volver a disfrazar otra vez como entonces. Vamos, que no me veo yo con 40 años poniéndome calentadores y los pelos de punta y de colores, la verdad...

¡¡Lo siento, hoy no debo estar nada lúcida!!

Puestos a sentir nostalgia, yo soy más surealista, añoro una época en la que ni siquiera existía, los 50.

Fundamentalmente, por la sensación de felicidad ingenuamente constante, en la que parece que vivía todo el mundo en aquella época... Reflejado en el cine.

Pero,
¿de verdad sientes nostalgia ante este video?
¿Hace 25 años llevabas esas pintas?...ja,ja,ja

¡¡No me lo puedo creer!!
Lo siento...ja,ja,ja.

Un abrazo.

Serenus Zeitbloom dijo...

Lug, qué curioso que me cites a Thomas Brussing, precisamente el otro día pensaba en abrir un post con este video http://www.youtube.com/watch?v=KZg8WR-uyag&feature=related

;)

A María también se lo recomiendo, aunque quizá la intranquilice un poquito...

Leicca, pasa a la iglesia -y deja algo en el cepillo.

Buen finde a todos.