jueves, 6 de mayo de 2010

Imaginación y memoria



No comprendo el ardor republicano de estos días. Se diría por el fragor que la república ha sido una tradición milenaria en España, pero entre ambas repúblicas no dan para cobrar un sexenio, que para un funcionario es escasita antigüedad.

Tengo la impresión de que así como la historia de la filosofía se construye desde la memoria y la lógica, la historia de España desde la imaginación.


Nota para burreznos sobre la canción [que decía no sé si Bataille o Deleuze]: en Cuba podría ser docilidad y sarcasmo con justificación poética; absténgase de extrapolar.

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9 comentarios:

Leicca dijo...

:-D

Joselu dijo...

Pocos momentos de la historia de España generaron tanta alegría e ilusión como aquella mañana de primavera de abril en que amaneció España republicana. De ahí nos viene la nostalgia de lo que nunca hemos tenido. Hemos de soportar una monarquía -que nadie ha elegido- como única forma apaciguadora de convivencia. Supongo que como dicen, es lo que hay. Pero a veces, cada vez más, me dan ganas de cambiarme de país, si ello fuera posible, que no lo es. En fin.

Serenus Zeitbloom dijo...

Joselu.

Esa mañana de Abril alguien perdió a un ser querido o fue abandonado por su amante. Y para ese alguien fue su mañana más triste. Alguien se reencontró con un ser amado y fue su mañana más alegre… otros pusieron sus esperanzas en el nuevo régimen –y esas esperanzas se frustraron no sólo por la acción de sus enemigos.

No me siento “soportando” la monarquía. Me siento en un país libre, aunque el panorama político me parece muy mediocre, y me gustaría que nuestros políticos tuviesen una mayor talla intelectual y moral, pero eso no depende de que el régimen sea monarquía o república. Si mañana se proclamase la tercera república tendríamos los mismos políticos y los mismos partidos… Y mi intuición me dice que todo empeoraría rápido. Pero es lo mismo si me equivoco: no veo mucha diferencia entre quienes enarbolan la bandera republicana y creen que en ello les va su felicidad a los que
se entusiasman con una bandera nacionalista. La felicidad –y el bienestar- están en otra parte.

Si careciésemos de libertad –y estuviésemos bajo el terror- entonces entendería tu nostalgia. Pero la situación actual hago mía la canción de Silvio.

Joselu dijo...

Tienes razón en que el régimen no es lo importante y sí la mediocridad de la clase política (a derecha e izquierda). El panorama es desolador y siento deseos a veces de ser absolutamente apolítico. La reivindicación de la república tiene un afán estético, no de clarividencia política. No funcionaría. Es una pena, pero es así. Los españoles somos especialistas en desunirnos y enfrentarnos a veces con atrocidad como tenemos múltiples ejemplos. La República habría de conseguirse con un consenso nacional como ocurrió en Grecia, en Italia, en Francia... Y eso no es posible. No soy monárquico aunque he sentido hace tiempo una gran simpatía por la figura de Juan Carlos. El tiempo ha ido desgastándolo y la idea de España cada vez es más propiedad de unos. En vastas zonas de la geografía española se percibe lo español como enemigo y se convierte en un arma arrojadiza. La idea de España compartida ha envejecido. Espero que la selección gane el mundial (no lo creo en absoluto) para tener unos momentos de ilusión por lo que en realidad no la tiene. El problema es que este himno y esta bandera no suscita adhesión salvo para unos pocos (o muchos) pero no es de todos. Algunos no los sentimos nuestros. Todo dicho con pesar porque me identifico con la tradición liberal española que tuvo su culminación en la segunda república acabando en desastre.

Silvia Porras dijo...

Hola Waldenland.
"Soy feliz, y quiero que me perdonen por este día los muertos de mi felicidad"

Creo que donde termina esta cancion, comienza mi jornada, mejor dicho comienza la jornada de muchos inmigrantes alrededor del mundo.

Vivir en un pais libre abre puertas, que nos permiten sentirnos plenos, culpables, libres. Yo leo, huelo y como casi todo de cualquier pais. Ademas con el acceso, yo se y por ende puedo traicionar -en cualquier grado- viejas ideas, filosofias, creencias, religiones, etc, porque soy libre, porque soy gigante en una nueva tierra... sin embargo esos muertos caminan conmigo por mi calles mentales llenas de nostalgia.

Lug dijo...

Que la historia de la filosofía se escribe desde la lógica y la memoria ¿puedes probarlo? Desde luego la historia de España se construye imaginativamente en el día a día con repúblicas de paraiso y Don Pelayo y la Monarquía Universal. El debate monarquía-república creo que, ahora, sólo da para ejercicio de selectividad o tertulia de sobremesa. Lo cual no significa que sea irrelevante. Pero la clase política y la sociedad que la sustenta no está para matices.

Nunca salimos de la imaginación ni de la nostalgia, amigo Serenus. A veces, en estadio de hiperatención, nos viene la náusea y, en el vacío posvómito que arroja al más allá las imaginerías, nace la construcción lógica y la memoria como espejismo.

Serenus Zeitbloom dijo...

Silvia,

Dice Borges: "..en toda historia los protagonistas son miles, visibles e invisibles, vivos y muertos."

saludos

Serenus Zeitbloom dijo...

Amigo Lug

Por supuesto, y como adivinarás, no puedo probarlo, es más un recurso retórico que otra cosa; desmochar a un morlaco para resaltar la peligrosa cornamenta del otro..

Comparto tu apreciación.

Leicca dijo...

Varias veces vine por aquí intentando comentar y a mí al final sólo me salía la sonrisa. Me sobraban las palabras, como en muchos de sus posts, Serenus, como que "se entendía perfectamente". Me hacía gracia la mezcla heterogénea de los sentimientos sociopolíticoindividualoides... pero qué bien se enlazaba todo dentro de la misma pelota (dentro del mismo post).

Pasaban los días y se liaban los comments, y yo seguía en mis trece, como incapaz de aprender nada nuevo.

Que me perdonen los muertos de mi felicidad, que estemos donde estemos, ellos, nosotros, los suyos, los nuestros, llegamos todos al sitio este siempre "a la Maquiavelo", violentamente. Y para mantenerse hay que cantarse a uno mismo para el propio ombligo, aunque sea en voz bajita, "vivo en un país libre" independientemente del lugar al que se llega, porque si no se entiende así, si eso no es real, es que lo de "vivir" simplemente no puede hacerse. Y será entonces que se añora desde la libertad, seguramente sin darse uno ni cuenta, y bla... bla... bla...

Y lo encontraba todo simple y complejo, irónico, agrio...

...aunque igual lo estaba entendiendo todo mal, ya te digo.

Al final sólo me quedaba repetirme. Y ahí voy, de nuevo:

:-D

Con un saludo.

--- ¡No veas tú también lo difícil que nos lo pones para comentarte! ---