martes, 4 de junio de 2013

Aunque sea un día, pero por la filosofía



Apenas comenzaba el curso cuando la amenaza de aniquilación de la filosofía en secundaria comenzó a perfilarse en el horizonte. En estos meses, declinando ya el curso, sus contornos se definen con precisión, el tránsito de la ocurrencia -cómo llamarle idea- a la realidad [ese tránsito de la lógica a la epilepsia, que diría Cioran] está listo para ser consumado. ¿Qué hemos hecho los profesores de filosofía en este tiempo por tratar de impedirlo?. Algunos hemos escrito algún articulillo rememorando nuestras primeras experiencias con la difunta, otros han loado sus virtudes por escrito o en imágenes más o menos vívidas, algunos han danzado al son de ritmos del momento... otros no parecen haberse enterado o , con gran sentido práctico, han comenzado -hormiguitas ellos- a preparar las programaciones de valores morales alternativos -o complementarios- a la religión católica. Otros -o los mismos- andan dando -que no dándose- golpes de pecho : por tu culpa, por tu grandísima culpa... y encomendándose a la didáctica y a las tics... 

¿Para cuando una huelga?. Aunque sea un día, pero por la filosofía.

10 comentarios:

Joselu dijo...

No hay capacidad de reacción. Estamos atrapados en una telaraña mortal en que nos sabemos frágiles y que estamos en manos de la araña que terminará enguyéndonos. ¿Qué es peor: que la filosofía se lamine o que la jubilación se retrase a los 67 años? Me dirás que son cosas diferentes, pero no lo son. Estamos tan a merced de lo que es, de lo que hay, de la realidad real, que el que no sale en la foto no se atreve a moverse y el que sale no se mueve tampoco por si le dejan fuera. ¿Rebelarse los funcionarios? ¡Qué sarcasmo! ¿Por la filosofía? ¿A quién coño le importa la filosofía? Piénsalo, cuando hay seis millones de parados, la sanidad y la educación están siendo totalmente privatizadas y nuestras pensiones están en el alero, y yo que vivo en Cataluña no sé si moriré siendo español u otra cosa. No hay amor por las humanidades. Estás solo, estamos solos. Yo era profesor de literatura, hasta que un día desapareció y nadie -incluidos nosotros que agachamos la cerviz, comprados- dijo nada para impedir la laminación de la literatura como troncal en el bachillerato. Porque ¿qué es más importante que conozcan los chavales? ¿A Tales y a Descartes? ¿o a Shakespeare, Cervantes y Goethe? A estos últimos te aseguro que no los conocen. En tal caso empezarás a ser consciente de lo que es la travesía en la desolación. Estoy contigo, pero no hay solución. Estás solo, estáis solos. Nadie se va a conmover por la desaparición de la filosofía. Estamos tan acojonados que ya no nos atrevemos a pedir permiso por si tenemos ganas de mear.

Saludos.

Serenus Zeitbloom dijo...

Joselu

No queda sino asentir a gran parte de lo que dices. Pero -es algo que ya te he comentado otras veces- creo que la desaparición de la literatura se debió a los propios profesores y expertos de lengua y literatura; debido a una mala formación universitaria empezaban a ser desconocedores de la propia literatura y empezaban a pavonearse de " ser de lengua" y no de literatura. Algo profundamente ridículo que devino en la práctica desaparición de la literatura en los centros -por falta de personal decente... sólo hay que poner oídos a las conversaciones de literatura que pueden darse en cualquier centro de secundaria.

Algo parecido es lo que podría estar ocurriendo en filosofía. Pero prefiero pensar que no es así, que al menos nosotros -no espero nada de la "sociedad"- , los profesores de filosofía, seamos capaces de alzar la voz para defendernos. Aunque no podamos evitar la derrota.

Saludos, amigo. Agradezco tus comentarios.

David Porcel dijo...

Lo que percibo en el ambiente que me rodea es que, como dice Joselu, no hay amor por las humanidades, peor aún, no hay amor por el conocimiento...cuando saco un libro en la sala de profesores o en la sala de ordenadores para preparar alguna actividad para los alumnos, más de un compañero me mira como si fuera un bicho raro, es más, es muy sonado el comentario de: "pero guarda eso, hombre, que no estás dando clases a universitarios..."...Los libros son casi objetos tabú, nadie pisa la biblioteca del centro, entre otras razones, porque se destina a dar en ella clases y no hay modo de que haya silencio...En las salas, juntas de evaluación, la mayoría de profesores dedican parte de su tiempo a chismorrear y poco más, la verdad, no veo pasión por aprender entre los profesores, de curiosear o profundizar en sus respectivas disciplinas o en otras, incluyéndose a los de filosofía, y si no hay pasión por conocer poco se puede pedir...Un par de profesores conseguimos animar a los compañeros a hacer asambleas para hablar y discutir sobre la LOMCE, incluso llegamos a elaborar un escrito conjunto que enviamos a la prensa firmado por bastantes profesores, pero luego llegó el día de la huelga, en la que te rascan el bolsillo, y solo 9 la hicimos, de más de 60, cuando muchos de ellos se habían opuesto públicamente a semejante esperpento de ley....Cada vez me siento más dueño y libre en las clases o en mi estudio, pero más prisionero fuera de ellos...y mi consejo es que si no nos dejan ser profesores de filosofía, al menos practiquemos la filosofía amando y cultivando el conocimiento. Saludos

Serenus Zeitbloom dijo...


David

Llevo algunos años más que tú en este negocio y hasta donde me alcanza la memoria siempre fue así lo de los libros. Raro, raro, es ver a alguien leyendo algo de calidad. Está claro que el amor al conocimiento no es lo que se respira en los centros de secundaria.

Ahora ya ni Joselu lleva libros :), va con la tablett.

Pero David, no hay que desfallecer, tenemos que seguir: denunciar la situación y reivindicar la filosofía. Ánimo compañero.

Un saludo.

David Porcel dijo...

Sí, sólo que hay otras formas de reivindicar la filosofía que me son más satisfactorias..... Saludos

David Porcel dijo...

Pero vamos, que ahora de nuevo voy a plantear a la Universidad y compñaeros la propuesta de una Olimpiada de filosofía...a ver si sale......

Dolors dijo...

Me consuela leeros, y no por aquello del mal de muchos, consuelo de idiotas, no, sino porque me siento menos sola viviendo en el páramo de la secundaria desmotivada por la cultura y ajena al afán de conocimiento. Nunca fue una garantía de nada, ni de amor a la cultura, tener estudios universitarios en este país. Ahora está más claro que nunca. Lo de leer se me hace añejo y para los ratos libres, pero habrá que dar la batalla, aunque sea por poder seguir reconociéndose cada mañana cuando una se mira al espejo. Que no son los años, sino la aceptación pasiva del estado de cosas imperante lo que trastorna al más pintao. También me he metido en el fregado de una Olimpiada filosófica por aquí, por Cataluña, este lugar en el que sólo importa la inmersión lingüística y poca cosa más por lo que hace a la dichosa ley de educación que viene. Estamos intentando montar una de toda España, ilusiones que somos. Hay fuerzas nacionales que disgregan la cosa, o que no agregan, pero prefiero no pensar, como decía la canción, y seguir adelante y de pie, sobre todo, de pie. Pese a la jubilación a los 67, que seamos 9 de más de cincuenta profesores los que hagamos huelga, que nadie lleve libros -qué digo: que nadie hable de lo que lee- y esté tan normalizado como quejarse de todo y no hacer nada. Por cierto, en mi centro hay bestias pardas tales que presumen de no leer. Un páramo, ya os digo, en el que ni siquiera hay quien le eche imaginación. Eso sí, también me siento más libre en las clases, me desinhibo más y más. Este curso la filosofía política de Locke me ha dado pie para muchos planteamientos críticos. Mis alumnos quieren entender lo que pasa y aquí la única que les ofrece algo es la filosofía. Sobre la Olimpiada podéis preguntar en dolorsalcantara@gmail.com y os remito al coordinador.

Serenus Zeitbloom dijo...


Dolors

No hay que desfallecer, el ataque que está sufriendo la filosofía en este proyecto Lomce es brutal e injustificado, canallesco. No hay que resignarse.

Gracias, por comentar aquí.

Silvia Porras dijo...

Que se puede decir? nosotros no somos productos, productos imposibilitados para ejercitar el pensamiento, por supuesto ese es el camino que los artificies de este sistema quieren crear. Esta dificil. No es justo robar la literatura de las aulas, pero politicamente muy conveniente. No puedo imaginarme una escuela que en sus asignaturas no contemplen la asignatura de Filosofia... hacia donde vamos? Recuerdo cuando vine a Canada, el enfasis en las clases de Ingles era hablarlo, pero no me di por vencida, luche con unas y dientes por ensenar a leerlo, escribirlo y los resultados hablan por si solos. -las personas beneficiadas son libres para tomar control de su destino- lo que quiero decir es que si amamos y reconocemos la importancia de la Literatura y Filosofia debemos luchar e inclusive robar el fuego para dejar en cada persona las gotas de sabiduria que les permitan ejercitar su propia salvacion (tomese como se quiera este termino)

David Porcel dijo...

...la única manera de promover la cultura es cultivándola.