domingo, 15 de febrero de 2009

¡ Por Manitú !




Hace poco leía un comentario en un blog afín; alguien se preguntaba allí si nadie se va atrever a decirlo: con la LOE tenemos el peor bachiller de Europa y el peor de la historia de España.

Mi conocimiento de los sistemas europeos es bastante insuficiente, apenas conozco superficialmente el sistema alemán, en cuanto a la historia de España, la memoria tampoco me alcanza como para un afirmación tan rotunda. Pero sí coincido en algo: es muy malo, mucho. Y me espanto: ¿cómo serían los peores, -si es que los hubiese?.

En filosofía las últimas reformas apuntan a golpe de gracia, por ejemplo en las comunidades con lengua autóctona la ahora llamada filosofía y ciudadanía ha perdido una hora –se queda en dos horas semanales- mientras aparece una nueva materia divulgativa (también de dos horas): “ciencias para el mundo contemporáneo”, una materia vacía de riguroso contenido científico y tan ideológica como la famosa EpC. Por otra parte ganan una hora las materias optativas (cuatro horas semanales) –ya sabemos que el éxito de éstas depende en mucho de que se consigan altas calificaciones para inflar expediente a cambio del mínimo esfuerzo , y por otra parte del relleno de horarios).Nadie se atreve tampoco a tocar la hora de tutoría -y sólo tímidamente la religión.

Por último tenemos el asunto de permitir la matrícula en segundo curso con hasta cuatro materias suspensas... lo cual ya tiene mérito dado el giro a “marías” que han tomado el grueso de materias. Tratemos de imaginar en qué se convertirá el bachiller –ya de por sí escaso con solo dos cursos-: en primero habrá muchos alumnos repitiendo asignaturas aisladas junto con los que las cursan de primer año –entre ellos muchos a los que previamente se les habrá “regalado” la titulación de la ESO por aquello de que quería “ponerse a trabajar” o hacer un módulo-, y una gran proporción de alumnos tendrán una buena cantidad de materias de primero pendientes –hasta cuatro- pero engrosarán las aulas de segundo. Creo que quien juzgue este panorama con un mínimo de objetividad debe encontrarlo desolador, absurdo –por innecesario- y sobre todo injusto –la escuela pública no se merecía esto.

Como curiosidad en borradores para la reforma de optativas en segundo curso aparecía la optativa de psicopedagogía. [por si alguien a estas alturas no sabía de dónde venía la peste].

Pero todavía los hay que tienen la desfachatez de afirmar que el profesorado no es un interlocutor válido en los asuntos educativos dada su escasez de conocimientos en teoría y práctica pedagógica y anclado como está en “el mero conocimiento indígena”.

“Sin embargo los profesores, que son los que conocen y sufren estas dificultades, no van a ser interlocutores válidos mientras no estén preparados para hablar de educación con un conocimiento sólido de la teoría educativa, usando un discurso apropiado y no recurriendo a lo que Horn (2002) denominó conocimiento indígena (traducción del inglés indigenous knowledge), que es el que se adquiere como resultado de la experiencia” La pedagogía no tiene la culpa. Ana Benito.(Versión completa en PDF)

¡Diantres! ¡Cáspitas! ¡Retruécanos!.


Agradecemos a Efervescente2H el habernos dado a conocer el artículo de la Teórica de la Educación.

Críticas a la pedagogía oficial .


10 comentarios:

Libertariano dijo...

¡¡Conocimiento indígena!! Y eso lo dice una miembra del colectivo "Ideologías de la Educación"

Afortunadamente Popper nunca llegó a toparse con la tribu de los pedagogos porque a su lado los psicoanalistas son un modelo de rigor científico y metodología falsacionista.

Es como si un seguidor de Carlos Castaneda nos acusara de no compartir sus delirios porque no tomamos peyote.

Y sí, es cierto, nos negamos a aprender su jerga. Hace falta montar un caso Sokal psicopedagógico, ya!

Antonio dijo...

Tenemos la mala suerte de contar con esta pésima fama de vivir bien y trabajar poco. Nuestros logros son poco valorados y nuestros fracasos exhibidos en todas las televisiones. Un juez, un médico o un profesor universitario son personas ante las cuales la opinión pública babea de satisfacción, pero un maestro o un profesor de secundaria son tan poquita cosa...
Mientras la sociedad siga con esta visión tópica (a la que, no nos engañemos, contribuimos nosotros mismos -otros nos hacen los materiales, otros nos dicen cómo hay que dar clase, otros legislan... y hasta lo agradecemos-), tendremos que aguantar esas perlas educativas que comentas. Avisemos a todo el mundo de que nosotros cumplimos con nuestra labor y que un fallo en la educación es como un fallo en la justicia o en la sanidad, algo muy serio, un juicio pendiente que requiere explicaciones, bien sea del político de turno, de los servicios sociales o de los psicopedagogos que subestimaron la importancia del error.

Serenus Zeitbloom dijo...

Libertariano

Totalmente de acuerdo, aunque el caso Sokal no hace falta montarlo; ya lo montan ellos en cada escrito que hacen.

Aunque te recomiendo:
http://antesdelascenizas.blogspot.com/2008/04/2084-el-ocaso-del-conocimiento.html
y
http://antesdelascenizas.blogspot.com/2008/04/2084-expediente-3423-emociones-pblicas.html

Antonio

Una de nuestras culpas -no de las menores- es haber sido muy crédulos con toda esa jerga pseudocientífica emanada de la pedagogía oficial, cuyas tesis destilan resentimiento contra el profesor y adulación a padres, alumnos, y administración.

por mi parte yo seguir hablando lengua comanche, hombre blanco hablar lengua de serpiente.

Saludos a ambos.

Juanjo dijo...

Bueno, pues me alegro que te sirviera, aunque sea en otro sentido.
Saludos.

Serenus Zeitbloom dijo...

Juanjo

El sentido en que a mí me interesa es mejorar el sistema educativo y la práctica docente. Entiendo la pedagogía como una actividad reflexiva acerca de ello. -una actividad que llevan a cabo lo mismos pieles rojas, por seguir el símil indígena.

No me interesa ningún sistema apriorístico emanado de ilusorios expertos. Ni creo que la pedagogía sea una ciencia en un sentido estricto, la prueba de ello es que no pueden señalar ni un solo genuino descubrimiento en los últimos cien años.

Por supuesto me interesa la pedagogía como reflexión. (Y me interesan tanto la reflexión propia como la ajena)

saludos

Joselu dijo...

Un lenguaje tecnocrático, carente de elegancia y pésimamente estructurado, es el soporte de los mayores dislates educativos hasta la fecha. Han conseguido barrer los contenidos de las asignaturas, todo se convierte en el cómo, y como hay poco que enseñar la pegagogía oficial se hunde en la irrelevancia y se multiplican los conflictos en el aula, aderezados por la crisis de la autoridad de los profesores. Nula autoridad y nulos conocimientos ese el panorama que se ha conseguido. El profesor lucha para obtener algún resultado en estos aspectos, hasta que llega este sector social -de cultura más bien escasita- para decirnos que no sabemos cómo enseñar y que somos indígenas. La tarea está casi perdida en la escuela pública. En las escuelas de élite no les hacen ningún caso a los expertos en educación. Estoy de acuerdo en que el bachillerato que experimentamos es de lejos el peor de la historia de España. Pero ya se sabe, el que quiera una buena educación, que la pague. Es lo que está sobre el alero.

Desde la caverna de Platón dijo...

Hola Serenus y demás parroquianos:
he publicado un comentario en el blog (http://elblogdejuanjo.wordpress.com/2009/02/11/la-pedagogia-no-tiene-la-culpa/#comment-7055) del que extraíste el articulito que te invito a leer. No lo he hecho aquí porque es allí donde está el asunto más regañado, y ya se sabe, uno se dedica a meterse en líos.
Un saludo.

Serenus Zeitbloom dijo...

Joselu

Señalas un detalle muy a tener en cuenta: "escasitos de cultura".
¿No será ese el misterio del encantamiento?-

Antonio

He leído tu comentario, y se te ve animoso.. sí. Me has recordado a Ayax en las playas de Ilión. ¡O al mismo Jerónimo!

Un saludo a ambos y ánimo.

....
dexad el mundo engañoso
e su halago;
vuestro corazón d'azero
muestre su esfuerço famoso
en este trago;
e pues de vida e salud
fezistes tan poca cuenta
por la fama;
esfuércese la virtud
para sofrir esta afruenta
que vos llama.

A. Hurtado de Micina dijo...

Lo peor de todo es que continuamos alimentando al monstruo. ¿De qué vive actualmente la pedagogía? De nuestro jodido silencio de siempre.

El cuerpo de Profesores de Secundaria está definitavente descorporeizado. Lo único que de nosotros queda es un gran esfinter por el que entra y sale cualquier aberración. Y parece que, en el fondo, nos gusta, a pesar de que ya hemos aniquilado a varias generaciones.

Sin embargo, para nuestra pequeña alma funcionarial todo es rutina. Y es sabido que la rutina pone a cualquier Bartleby que se precie. Hasta la protesta de algunos se ha convertido en un hábito rutinario. Escuchen, si no, sus gritos -los de ustedes, los míos y los de gente que, como nosotros, está hasta los huevos de lo que ocurre-. Bien modulados -algunas veces tanto que no parecen gritos- y perfectamente razonados, por supuesto, la mayoría esgrime argumentos que ya pertenecen a los "loci" de la retórica ciceroniana: que si los pedagogos, que si la LOE, que si el nivel, que si...

Sin embargo, escuchen, escuchen con más atención ahora. ¿Lo perciben? ¿Notan ese extraño timbre? ¿Les suena familiar? ¿Les dice algo? En efecto: son los gritos de la cobarde complicidad, de la culpabilidad aquiescente.

Sí. Somos tan culpables como el señor Marchesi o esta evangelizadora de los pobres indígenas del Amazonas. Y a un nuevo Nuremberg iremos el día de mañana. Todos: pedagogos jesuitas, políticos analfabetos y profesores agilipollados.

Por otro lado, señor Serenus, su blog es muy interesante. Creo que he llegado para quedarme.

A. Hurtado de Micina

Serenus Zeitbloom dijo...

Acomódese, pues, señor Hurtado, esperamos disfrutar tanto de sus comentarios en este blog como de las entradas en el suyo , que ya mismo coloco entre mis favoritos.

En cuanto al silencio: lentamente vamos abandonándolo.. y esperemos que mejorándolo.

saludos