sábado, 29 de marzo de 2008

Vocaciones

Son muchos los que parecen coincidir en que la dedicación a la docencia ha de ser vocacional, según los defensores de tal opinión muchos de los males de escuela son el resultado de esa falta de auténticas vocaciones.

Quienes entre los docentes defienden esta posición suelen verse a sí mismos como una excepcional y selecta minoría – paradójica por lo abundante- de profesionales vocacionales y sacrificados que tienen que lidiar con una pandilla de indolentes insolidarios que sólo piensan en escaquearse, trincar a fin de mes y dejar correr el tiempo hacia las vacaciones entre quejas perpetuas. Esta opinión es también muy querida por bastantes padres/madres que reclaman toda la atención para sus retoños, atención que ellos no pueden prestar por sus múltiples ocupaciones profesionales y personales pero que compensan adquiriendo la Play con las últimas novedades. Por supuesto son también mayoritariamente pro-vocacionales todas aquellos personajes que relacionados con la docencia, sin embargo, no la imparten directamente, orientadores, muchos cargos directivos y de la administración, incluso algunos liberados sindicales, todos ellos –padres, direcciones, administración- estarían muy satisfechos de tener a su servicio un personal que hubiese hecho los correspondientes votos de fidelidad y sacrificio.

Recuerdo que siendo un alumno de bachiller en el instituto -público, dicho sea de paso- recibíamos esporádicamente visita de algún cura haciendo campaña en busca de vocaciones, ya por entonces escasas. Aquellas visitas las recibíamos con gran entusiasmo y alborozo cuando podíamos hacerlas coincidir con la clase de matemáticas o con alguna otra especialmente dificultosa o árida; las vocaciones eran una buena excusa para liberarnos de penosas obligaciones. Uno sospecha que detrás de la actual nostalgia vocacional puede seguir existiendo una evasión de auténticas responsabilidades cívicas y profesionales; que uno ame y disfrute en su trabajo es una gran suerte que habría que desear no sólo a los docentes sino también a fontaneros, albañiles, médicos, arquitectos.. pero exigir la felicidad –y el asentimiento- interior en el trabajo que se realiza o se ha de realizar no es propio de un contrato profesional sino del juramento de pertenencia a una organización sectaria.

Los hay tan vocacionales que hasta se sorprenden de cobrar y se deprimen cuando llegan las vacaciones.


sábado, 22 de marzo de 2008

Sábado Santo con Mounce y Wittgenstein


Und außerhalb der Logik ist alles Zufall
Y fuera de la lógica todo es accidental -casualidad.

Wittgenstein

La única necesidad estricta es, pues, la necesidad lógica. ¿Son las leyes naturales entonces puramente accidentales o contingentes? Sí. En varios sentidos:

  1. Efectivamente la ciencia –natural o cualquier otra que trate de hechos, como la historia- da razón de determinados hechos, y la manera en que lo hace es enlazándolos con otros hechos, pero estos enlaces carecen en sí mismos de necesidad lógica y son por tanto accidentales –al menos desde la perspectiva de la estricta necesidad lógica.
  2. La ciencia explica unos hechos enlazándolos con otros, pero la serie de enlaces es infinita y por tanto ha de quedar necesariamente inacabada esta tarea. De esta manera la explicación de cualquier fenómeno es siempre parcial y condicionada –contingente – y nunca total, incondicionada u absoluta.
  3. Lo más sorprendente estriba en que si la serie de fenómenos y enlaces fuese una serie finita y pudiésemos alcanzar a conocer la serie completa, entonces el conjunto total aparecería como inexplicable, como absolutamente contingente. ¿Como absolutamente enigmático?
  4. ¿Por qué el ser y no la nada?

6.371

Toda la moderna concepción del mundo se funda en la ilusión de que las llamadas leyes de la naturaleza son las explicaciones de los fenómenos naturales.

6.372

Así, la gente se aloja hoy en las leyes de la naturaleza, tratándolas como algo inviolable, justo como Dios y el Destino, fueron tratados en época pasadas.

Y, de hecho, ambos tienen razón y no la tienen: aunque la opinión de los antiguos es más clara en cuanto tiene un límite claro y reconocido, mientras el sistema moderno intenta que parezca como si todo estuviera explicado.

Wittgenstein. Tractatus logico-philosophicus

viernes, 21 de marzo de 2008

Lógica en Semana Santa.


La lógica, al contrario que cualquier otra ciencia, no trata de hechos, ni de una determinada clase de hechos. Existen hechos y objetos naturales, históricos, sociales, psicológicos, ¿matemáticos?... No hay hechos ni objetos lógicos.
La relación entre dos hechos –necesidad natural- no es un nunca una necesidad lógica.
Los hechos no pueden nunca verificar ni negar una necesidad lógica.
La realidad del mundo expresa su posibilidad lógica. Su necesidad o su imposibilidad no puede establecerse desde fuera a priori.

Al leer a Wittgenstein tengo la impresión de que a él no le preocupaba el hacerse entender por el lector. No creo que esto fuese motivado por alguna especie de orgullo o de desprecio, lo que me sugiere es que Wittgenstein al escribir intentaba exponer lo más claramente posible sus pensamientos por pura necesidad personal –lo que apenas conseguía con un grandísimo esfuerzo- y cuando conseguía esa claridad dejaban de interesarle. La escritura es para Wittgenstein la puesta en claro de su pensar, o mejor el pensar mismo expuesto en su forma más nítida y perfecta.

Esos pensamientos eran valiosos para él mismo. Si esos pensamientos contenían algo valioso para el mundo era un asunto que no concernía a él decidir –aunque desde luego él así lo debía considerar, puesto que los sometía al público. Y debía pensar que aquellos que los considerasen valiosos se encargarían de hacerlos llegar al mundo. Esta es la labor de gente como Mounce, cuya Introducción al Tractatus de Wittgenstein leo en estos días de capuchinos.

jueves, 20 de marzo de 2008

Ensoñación junto a la catedral

bandadas de pájaros en torno a la catedral
un rumor constante de juventud y verano

luego
todo se tornaba sucio y escaso
las flores en azarosos hierbajos
la incipiente lengua en algo incomprensible
y lejano
los hombres temblaban
parlanchines o silenciosos

no eran menos humanos.

lunes, 10 de marzo de 2008

Sr Rodríguez Zapatero.

Sr Rodríguez Zapatero:

Debería plantearse el echar un detenido vistazo a la educación. Si durante estos próximos cuatro años continúa la misma tónica del “todo va bien” y continúa dejando la planificación educativa en esos expertos pedagógicos movidos por el resentimiento hacia el conocimiento y la inteligencia, y por el desprecio hacia los contenidos de las disciplinas científicas –o humanísticas- y por el ninguneo a aquellos que deben trasmitirlos, la sociedad española va a ser profundamente dañada –ya lo está, pero nunca se toca el fondo pues no lo hay. En sus manos está invertir este proceso, quizá el problema más grave de España en este momento, aunque no venda, ni sea tan espectacular, ni capaz de volcar la atención de un país como otros.

Revise –ya sabemos que es difícil reconocer errores- esa Educación para la Ciudadanía que no tendrá –tal y como de momento está establecida- otro resultado que mutilar y deteriorar la disciplina de filosofía en bachiller y la Ética en la ESO. Plataforma en defensa de la filosofía.

Eche un detenido vistazo, échelo.

Ándele valiente, ándele.

sábado, 8 de marzo de 2008

Reflexión.

La corbata y su nudo, la mirada perdida, el carraspeo, el trabucarse, la sonrisa, las cejas, las babas, otra sonrisa, otra corbata, otra mirada y carraspeo, más sonrisas, más babas, cartelitos, porcentajes, otros pero diferentes. Tú más, no, tú. Más sonrisas, miradas, mandíbulas apretadas, más porcentajes acompañados de otros diferentes, más cartelitos. El gesto airado y la sonrisa. La niña y las buenas noches. Los ecos; aplausos, fotos y sonrisas.

Un rojo obsceno tiñe la pantalla.

viernes, 22 de febrero de 2008

Los problemas de la escuela. Final: extravío y esperanza.

..no he dicho casi nada de mi padre y sé que no le he hecho justicia... Después de su muerte soñé dos veces con él. No recuerdo del todo el primer sueño pero era que le encontraba en la ciudad y él me daba dinero y yo creía que lo perdía. Pero el segundo sueño era como si hubiéramos vuelto a los viejos tiempos y yo iba a caballo por las montañas en plena noche. Cruzando un desfiladero. Hacía frío y había nieve en el suelo y él me adelantaba a caballo y siguió adelante. Sin decir palabra. Simplemente pasaba de largo y llevaba una manta en los hombros y la cabeza gacha y al adelantarme yo veía que llevaba fuego en un cuerno tal como solía hacer entonces la gente y yo podía ver el cuerno por la luz que había dentro. De un color como de luna. Y en el sueño yo sabía que él tomaba la delantera para preparar una gran fogata en alguna parte en medio de aquella oscuridad y aquel frío y yo sabía que cuando llegara él estaría allí esperando. Y entonces desperté.

Cormac MacCarthy. No es país para viejos.

Con este texto finalizo esta serie de breves reflexiones –o alusiones- sobre los problemas de la escuela suscitadas a raíz de la lectura de la magnífica novela de McCarthy. Espero en el fin de semana acudir a ver la película que protagoniza Bardem; tengo mucha curiosidad por ver cómo, aparte de la acción, se resuelve en el cine la parte reflexiva de la novela –si es que se conserva.

Volviendo a nuestra escuela, creo que en este texto -y referido a los problemas que nos ocupan- la figura del padre representa la cultura –la tradición- de la que venimos, la que nos ha formado, la cultura en la que nos hemos extraviado y a la que hemos –o en la que nos hemos- defraudado, primer sueño. Pero esta cultura en la que nos hemos extraviado representa también nuestro único instrumento y nuestra única esperanza, la esperanza de la razón, de la civilización, fuera de la cual sólo hay brutalidad, barbarie, miseria, muerte. Sólo oscuridad. McCarthy nos muestra que este mundo de la razón, de la sensatez, el de la auténtica humanidad, es frágil, lo muestra en ésta y otras de sus novelas, y que está permanentemente amenazado y permanentemente debe ser rescatado de la barbarie.

Que conservar el fuego es tarea de los hombres en todo tiempo .

Espero que estos posts sirvan al menos para que algún lector se interese y descubra la obra de Cormac McCarthy. Yo hace poco que lo he hecho. Pero ya sé que leeré cada uno de sus libros.

jueves, 21 de febrero de 2008

Los problemas de la escuela. Una propuesta.

Mi padre siempre me decía que hiciera las cosas lo mejor que supiese y que dijera la verdad. Que nada tranquilizaba tanto como despertarte por la mañana y no tener que decidir quién eras. Y si has hecho algo mal da la cara y di lo siento y apechuga. No cargues más peso del necesario. Imagino que hoy día esto suena muy ingenuo. Incluso a mi me lo parece. Razón de más para reflexionar. Mi padre no hablaba mucho, por eso me acuerdo de lo que decía. Y recuerdo que no tenía mucha paciencia para repetir las cosas dos veces, de modo que aprendía a escucharlas a la primera. Puede que de joven me apartara un poco de ello pero cuando volví a ese camino decidí no dejarlo nunca más y así ha sido. Yo creo que la verdad siempre es simple. Y lo es por fuerza. Tiene que ser lo bastante simple para que la entienda un niño. De lo contrario sería demasiado tarde. Cuando lo comprendieras ya sería tarde.

Cormac McCarthy. No es país para viejos.

Este último texto, tras del negativismo de los post anteriores, proporciona algún atisbo de solución a la situación planteada. Lo que se propone es algo muy básico, muy sencillo: honestidad. Honestidad para mirar los problema, para no rehuirlos, y para actuar en consonancia. Simple y extraordinariamente difícil. No puede haber un mandato moral más certero: haz las cosas lo mejor que puedas y di la verdad. Sobran todos los manuales de ciudadanía. La machaconería nos hace más incapaces de entender.. y perdemos lo fundamental en el aprender: estar despiertos, estar alerta. El estado propio de la lucidez.

Que no lo comprendamos demasiado tarde.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Los problemas de la escuela. 4ª Parte.

Loretta me dijo que había oído por la radio que no sé qué porcentaje de niños en este país son criados por sus abuelos. No recuerdo qué tanto por ciento. Bastante alto me pareció. Los padres no querían educarlos. Estuvimos hablando de eso. Lo que pensamos fue que cuando llegue la próxima generación y tampoco quieran educar a sus hijos, ¿quién lo va a hacer? Sus propios padres serán los únicos abuelos a mano y ellos no querrán hacerlo. No se nos ocurrió ninguna respuesta. Cuando tengo un día bueno me parece que hay algo que no sé o que hay algo que no tengo en cuenta. Pero esos momentos son los menos. A veces me despierto en la noche y sé como existe la muerte que no hay nada que pueda detener este tren como no sea el segundo advenimiento de Cristo. No sé que sentido tiene que me quede en vela pensando estas cosas. Pero lo hago.

Cormac McCarthy. No es país para viejos.

No creo que el recurso a los profesores pueda paliar este problema. Por muy educador que se quiera ser. En la educación padres y maestros cumplen distintas funciones, y no pueden sustituirse, ni soslayarse, el uno al otro. En algún caso particular puede ocurrir y funcionar, pero no deberíamos pensar que pueda ser la regla general. Otra cosa es aquello que suele decirse: “a falta de buenos..”, vale, se reconoce y se agradece. Pero no esperemos milagros.

No sé si el problema debería quitarnos el sueño. Ayudar a conciliarlo mediante soluciones imaginarias no resolverá el problema, aunque no tendremos ojeras y hasta es posible que nos pregunten qué hacemos para conservarnos tan jóvenes y con tan buen aspecto.

Los problemas de la escuela. 3ª Parte.

La semana pasada descubrieron a una pareja de California que alquilaba habitaciones a gente mayor y luego los mataban y los enterraban en el jardín y cobraban la pensión. Primero los torturaban, no sé por qué razón. Quizá tenían el televisor estropeado. Y ahora fijaos lo que dijeron los periódicos. Cito textualmente. Dijeron: Los vecinos se alarmaron al ver a un hombre huir del establecimiento llevando solo un collar de perro. Es imposible inventarse una cosa así. Y si no, intentadlo.
Pero eso fue lo que levantó la liebre. Y no los gritos de los ancianos y las sepulturas.
De acuerdo. Yo también me reí al leerlo. No se podía hacer gran cosa más.


Cormac McCarthy. No es país para viejos.

Es lo que tiene que se estropee la televisión. Pero esto, amigos, tampoco es culpa de los maestros.

martes, 19 de febrero de 2008

Los problemas de la escuela. 2ª Parte

Yo creo que si uno fuera Satanás y estuviera buscando algo que hiciera doblegar a la humanidad probablemente la respuesta sería las drogas.
...............
Me parece saber hacia dónde vamos. Nos están comprando con nuestro propio dinero. Y no son solo las drogas. Hay por ahí fortunas acumuladas de las que nadie tiene ni idea. ¿Qué pensamos que va salir de ese dinero? Un dinero que puede comprar naciones enteras. Ya lo ha hecho. ¿Puede comprar este país? Lo dudo. Pero hará que tengas tratos con quien no deberías. No es ni siquiera un problema policial. Dudo que lo haya sido nunca. Narcóticos siempre han existido. Pero la gente no decide drogarse así porque sí. A millones. No tengo una respuesta para eso.
......................... hace un tiempo se lo dije a una periodista... lo último que le dije, y quizá no debería habérselo dicho, fue que no se puede hablar de negocio de la droga sin drogadictos. Muchos de ellos van bien vestidos y tienen empleos bien pagados. Le dije: puede que conozca usted a unos cuantos.

Cormac McCarthy. No es país para viejos.

Dudo que este sea un problema generado por el profesorado, ni creo que el profesorado pueda hacer mucho por aliviarlo –lo intentaremos, no obstante, que por nuestra parte no quede. Pero influye ya lo creo. Y se agrava, cualquiera que no esté del todo en el limbo sabe como este problema se está agravando, extendiendo; generando modelos, generando enfermedad, generando violencia, generando muerte y miseria. Y el problema no es –como hasta hace poco se pensaba- una cuestión de ciertos grupos marginales..el problema está muy presente también en “aquellos que van bien vestidos y tienen empleos bien pagados”, y tienen descendencia...claro.

lunes, 18 de febrero de 2008

Los problemas de la escuela.

Hace tiempo leí en un periódico de aquí que unos maestros encontraron por casualidad una encuesta que enviaron en los años treinta a varias escuelas del país. Incluía un cuestionario sobre cuáles eran los problemas de la enseñanza en las escuelas. Y encontraron unos formularios que habían enviado desde varios puntos del país respondiendo a estas preguntas. Y los mayores problemas mencionados eran cosas como hablar en clase y correr por los pasillos. Mascar chicle. Copiar deberes. Cosas por el estilo. Cogieron uno de los impresos que estaba en blanco, hicieron fotocopias y los volvieron a enviar a las mismas escuelas. Cuarenta años después. Y he aquí las respuestas. Violación, incendio premeditado, asesinato. Drogas. Suicidio. Me puse a pensar en eso. Porque la mayoría de las veces cuando digo que el mundo se está yendo al infierno la gente simplemente sonríe y me dice que me estoy haciendo viejo. Que es uno de los síntomas. Pero lo que yo creo es que cualquiera que no vea la diferencia entre violar y asesinar gente y mascar chicle tiene un problema mayor que el que yo tengo. Y cuarenta años tampoco es tanto. Tal vez los próximos cuarenta sacarán a la luz algún problema más. Si no es demasiado tarde.

No es país para viejos. Cormac McCarthy.

Aquí todavía no han transcurrido cuarenta años desde que mascar chicle era uno de los problemas de la escuela . Pero nuestro camino no es quizá diferente del seguido en Norteamérica. Sería importante aprender de la experiencia ajena. Aunque dudo que seamos capaces de esa sabiduría, dudo sobre todo de la sabiduría de nuestros políticos que son lo que deberían poseerla.

A nuestros amigos de Efervescente21 -este post es una respuesta a un problema allí planteado- les preguntaría, en un tono amistoso -pero crítico- si piensan que la situación Norteamericana es efecto de la incompetencia y acomodamiento de sus maestros y profesores.

Sospecho que es otra cosa y que es algo muy grave.

2ª Parte
3ª Parte
4ª Parte
5ª Parte
Última parte


lunes, 11 de febrero de 2008

Defender la filosofía


Hace tres semanas que no pienso en filosofía y cualquier pensamiento en torno a ella me resulta tan extraño como si hiciera años que no pienso en ella. En mi primera lección quiero hablar sobre los problemas específicos de la filosofía y tengo el sentimiento: cómo puedo decir algo al respecto si ya no la conozco en absoluto.

Ludwig Wittgenstein. Movimientos del pensar

¿No será ésta y no otra la verdadera amenaza que se cierne sobre la filosofía?. Hace quizá mucho tiempo que hemos olvidado pensar -en los institutos de enseñanza media hace mucho que el pensar ha dejado de ser habitual -¿lo fue alguna vez?-.

En un modelo psicologista los conocimientos teóricos son abiertamente despreciados ; se trata de motivar, de integrar, de fomentar la autoestima, de educar "en valores", de socializar, de conocer "el medio" , de proporcionar "herramientas" y "habilidades sociales"; en un modelo como éste la filosofía se pervierte o resulta incómoda y peligrosa.El profesor se trasviste en gurú psico-social y el pensamiento eliminado y suplantado por las "dinámicas" autocomplacientes y los "paripés".

Recuperar la filosofía pasa por desenterrar los problemas filosóficos. Dejar de mirarnos el ombligo socio-psicologista y enfrentarnos a lo más ajeno: al no-yo.

Plataforma para la defensa de la filosofía.

sábado, 9 de febrero de 2008

En defensa de la filosofía.


Manifiesto


Para cualquier sistema educativo democrático, como viene señalando la UNESCO desde 1953, resulta básico dedicar un espacio suficiente a la reflexión sobre los contenidos aprendidos en el conjunto de las asignaturas, de modo que los futuros ciudadanos dispongan de la posibilidad de articular racionalmente esa peculiar cultura que les demandará su vida intelectual y laboral (política). Resulta por tanto necesario para un programa de universalización y conocimiento, que defienda la mejora y la calidad de la Educación, la existencia imprescindible de asignaturas en donde los estudiantes adquieran herramientas teóricas y contenidos específicamente filosóficos, asegurando así su adecuado desarrollo intelectual mediante la configuración, articulación y aplicación de los saberes científicos. Distintos sectores de la Sociedad quisiéramos transmitir nuestra preocupación ante la posibilidad de que uno de los pilares de nuestra tradición cultural se vea mermado por las distintas reformas educativas.

La aplicación de la LOE va a afectar, en general, a la posibilidad de una enseñanza integral y de calidad al devaluarse los contenidos más teóricos de la educación, como son los científicos y los filosóficos. Esto es debido a una orientación hacia la proliferación nada armoniosa de asignaturas optativas en el currículo. Arrastrada por esta inercia, esta reforma afectará a las asignaturas propiamente Filosóficas, alterando tanto los contenidos como la asignación de horas para su desarrollo. Frente a las actuales 2 horas semanales de las que dispone la asignatura de Ética, su sustituta, la Educación Ético–Cívica, sólo dispondrá en la Comunidad de Madrid de 1 hora. A la Filosofía y Ciudadanía, que vendrá a reemplazar a la Filosofía de 1º de Bachillerato, sólo le corresponden (a falta de la publicación del Decreto autonómico que establezca el currículo de Bachillerato en la Comunidad de Madrid) 2 horas semanales. Y la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato se encuentra en la misma situación. Quizás ésta es la razón por la que la Comunidad de Madrid ha comunicado a los sindicatos que este año no prevé ofertar ninguna plaza para la especialidad de Filosofía.

Esto significa que las asignaturas obligatorias vinculadas a la Filosofía podrían ver reducida su carga horaria en una proporción importante, además de ver recortado su contenido más propiamente filosófico. No obstante, a la espera de que la Comunidad de Madrid cumpla con su compromiso educativo, en el momento de la determinación del 35 % del currículo que le compete, requerimos que apueste por una enseñanza de calidad, de manera tal que mantenga las horas necesarias para el desarrollo de los contenidos específicamente filosóficos.

Expuesto lo anterior, solicitamos de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid (a la que corresponde el establecimiento definitivo del currículo del Bachillerato en esta comunidad autónoma) lo siguiente:

a) Que la asignatura de Ética de 4º E.S.O. vuelva a contar con sus dos horas semanales de clase. La situación de la Educación Ético–Cívica, con sólo una hora semanal de clase, hará casi imposible un tratamiento de los problemas que no consista en un adoctrinamiento ideológico. Esto, con independencia de cualquier posible característica interna de la asignatura, se debe sencillamente al poco tiempo del que dispondrá: con una hora a la semana será materialmente imposible intentar articular reflexivamente en clase las distintas Teorías Éticas y su fundamentación filosófica.

b) Que la asignatura de Filosofía y Ciudadanía conserve las tres horas semanales de que dispone la Filosofía actual: Los contenidos mínimos establecidos en el currículo de Bachillerato requieren un tiempo suficiente para dotar a los alumnos de las herramientas conceptuales mínimas para articular la reflexión teórica exigida. La permanencia en el currículo de un bloque destinado a la introducción general a la filosofía, junto a los bloques específicos de filosofía política, hace que sea indispensable contar con esta tercera hora en 1º de Bachillerato.

c) Que la asignatura de Historia de la Filosofía cuente con cuatro horas semanales de clase: De entre todas las asignaturas de las que los alumnos tienen que examinarse en la P.A.U., Historia de la Filosofía se encuentra en una situación desfavorable, pues dispone únicamente de 3 horas semanales para su desarrollo frente a las 4 horas de las que dispone el resto. Frente a este clamoroso agravio comparativo se hace necesario disponer de 4 horas semanales para su desarrollo.

Solicitamos, en definitiva, el apoyo de todos: de los profesores, que saben de la importancia de un exigente nivel de contenidos, de alumnos, madres y padres, de las Administraciones Públicas y de todo ciudadano conocedor de los requerimientos de una cultura democrática. Pues no reclamamos sino los medios y la organización necesarios para la formación científica y teórica de los ciudadanos cultos que nuestra sociedad reclama.


Para firmar el manifiesto puedes enviar un correo indicando tu nombre, DNI y profesión a la dirección:

plataforma.filosofia@gmail.com


Aunque el Manifiesto parece haber sido propuesto para la Comunidad de Madrid, creemos que sus presupuestos y objetivos son válidos y comunes para cualquiera de las autonomías españolas. Waldenland25 suscribe el manifiesto.

Plataforma en defensa de la filosofía.



miércoles, 30 de enero de 2008

Wittgenstein: de mulos e inspectores.


Hoy me ocuparon menesteres burocráticos. Así que estuve vagando por diversos mostradores; un ascensor con el que pretendía ir al tercer piso me llevó a un sótano, al abrirse la puerta del ascensor me encontré con una estancia oscura –me pareció incluso húmeda- llena de archivadores, subieron dos pintores de gran diferencia de edad, pero igualmente embadurnados de pintura; del tercero me mandaron a un nuevo mostrador en la planta baja, y de allí a un despacho medio escondido entre el ascensor y el hueco de la escalera, este espacio se dividía en varios despachos, todos vacíos menos uno del fondo del que salió una mujer con móvil que me dirigió, de nuevo, al anterior mostrador y de éste al entresuelo, y de nuevo a la planta baja desde donde le mandé una solicitud a la muy atenta señorita del entresuelo -con la que tanto me costó dar-, y con ello di por satisfechos mi menesteres y finalizadas mis tribulaciones.

Esta noche al abrir unos diarios de Wittgenstein, Movimientos del pensar, me encontré con el siguiente relato:

Hace unos día soñé lo siguiente:

Yo llevaba un mulo del que parecía ser su guarda. Primero por una calle –creo que en una ciudad oriental, desde unas oficinas, donde hube de esperar en una habitación grande. Antes de ésta había otra más pequeña con mucha gente. El mulo se mostraba inquieto y arisco. Le sujetaba mediante una cuerda corta y pensaba que ojalá arremetiera de cabeza contra la pared –contra la que estaba yo sentado- ya que entonces habría mayor tranquilidad. Le hablaba continuamente y le llamaba “inspector” al hacerlo. Y efectivamente ese me parecía el modo normal de dirigirse a un mulo, del mismo modo que se llama “alazán”a un caballo o “cochino” a un cerdo. Y pensé: “cuando me vuelva a encontrar entre caballos les llamaré también “inspector” ( Es decir, tan habituado estoy a la palabra inspector por el trato con los mulos). Cuando desperté del sueño lo primero que me llamó la atención fue que a los mulos no se les llama “inspector” nunca.

No sé en qué pretende Wittgenstein que reparemos al relatarnos este sueño. Pero desde que lo he leído no dejo de imaginarme el recorrido de esta mañana entre mostradores, ascensores y escaleras acompañado de ese mulo –y temo que esta asociación no me abandone ya nunca. Esta noche mis oraciones consistirán en meditar sobre la moraleja del sueño del filósofo austriaco.

lunes, 28 de enero de 2008

La enfermedad mortal.

La tarea de la filosofía es tranquilizar el espíritu con respecto a ciertas preguntas carentes de significado. Quien no es propenso a tales preguntas no necesita la filosofía.

Mis pensamiento son tan fugaces, se volatizan tan rápido, como los sueños, que tienen que ser anotados inmediatamente después de despertar si uno no quiere olvidarlos enseguida.

Ludwig Wittgenstein.

¿Y qué pasaría si simplemente los dejamos perderse?. ¿Se disolverían sin más en el olvido?.

Al igual que Wittgenstein ha hablado de la tarea terapéutica de la filosofía, son muchos los escritores que refieren que la escritura es para ellos una terapia. ¿Una terapia de qué? ¿del aburrimiento? ¿del miedo?¿del sinsentido?... ¿Afrontamos las preguntas metafísicas para conjurarlas, para evitar que vuelvan, y en el caso de que lo hagan, curarnos remitiéndolas al archivo de enfermedades imaginarias? En la página 1 ¿existe dios?, en la 45 el sentido de la vida, en la 132 el problema de la realidad exterior. Sería, entonces, la escritura una forma de objetivar exteriorizando, y de esta manera encerrar -cautivar-, los “trastornos” que de otro modo cursarían libres, sin límites, apoderándose de nuestro “yo” y disolviéndolo.

¿Qué mayor síntoma de salud y fortaleza anímica natural que no sentir la necesidad de leer –“leer tranquiliza mi alma”, decía Wittgenstein-, y menos aún de escribir?. Me pregunto si no sería esto lo que Platón quería sugerirnos con la imagen de ese Sócrates que nunca escribió nada.. y leyó poco y con disgusto. ¡Y, sin embargo, no era un garrulo¡

Nosotros, en cambio, frágiles continuaremos leyendo.. y hasta escribiendo.

domingo, 20 de enero de 2008

Conservar el fuego.

La fragilidad de todo por fin revelada. Viejos y preocupantes problemas desintegrados en la nada y la noche.

Cormac MacCarthy. La carretera


Después de Coetzee comienzo por primera vez con Cormac MacCarthy. Siempre me gustaron las películas de indios y los paisajes desérticos, la oscuridad y las llanuras blancas de Jack London. Tengo delante Meridiano de sangre, pero decido comenzar con La carretera.

Desolado. Frío, niebla, nieve negra, silencio, lluvia de cenizas. Dos siluetas erguidas caminan hacia el sur. Llevan el fuego. Inquietas se arrastran al bosque y se esconden de otros seres erguidos. Habitan en los bosques devastados de suelos cenicientos. Cuerpos abiertos, resecos, desparramados, colgantes. Otros han sido o serán devorados. Ciudades arrasadas, acechados desde cualquier punto. Una playa gris, un mar oscuro, no hay pájaros. Papá ¿ nosotros somos lo buenos, verdad?. Sí, lo somos, por qué. Tengo miedo. No dudes. Vale. Vale.

Tendremos suerte.

Un libro para seguir pensando “qué es humanidad”.
Yo esperaré a mañana para adentrarme en el desierto de ese jinete.

lunes, 14 de enero de 2008

El espíritu y la carne.


He disfrutado, nuevamente, de una gran experiencia lectora con Esperando a los bárbaros. Quiero invitar al lector –si lo hubiese- a reflexionar sobre uno de los temas centrales de la novela: la tortura.

Vinieron a mi celda para enseñarme el significado de la palabra “humanidad “, y me enseñaron mucho en el espacio de una hora”. La condición humana se revela transparente en el dolor de la carne. No somos razón, ni espíritu; en la tortura el ser humano se revela como un cuerpo, que puede abrigar ideas de justicia sólo mientras esté ileso y en buen estado, y que las olvida tan pronto como le sujetan la cabeza y le meten un tubo por la garganta y echan por él litros de agua salada hasta que tose y tiene arcadas y sufre convulsiones y se vacía..

La tortura muestra nuestra verdadera condición, al mismo tiempo que nos destruye en lo que creíamos ser, en lo que constituye nuestro orgullo como humanos, en lo que creíamos que eran razón y civilización. Revelación y aniquilación se relacionan de forma paradójica con cuerpo y razón, con animalidad y espiritualidad; se revela nuestra esencia animal, la carne dolorida –carne, nervios, tendones, huesos, sangre- en la víctima, y paradójicamente nuestra naturaleza espiritual, civilizada, en el verdugo, especialista en saber infligir dolor. Aniquila toda idealidad en la víctima, pero esa aniquilación es causada por aquello que la origina: la civilización, la razón y el espíritu.

Nos podemos preguntar, como se hace en la novela, cómo puede el verdugo comer con las mismas manos con las que aplica la tortura, cómo puede lavarlas, qué tipo de exorcismo será necesario. Y sin embargo, todo parece indicar, que el torturador se lava con simple jabón para eliminar la suciedad física y los gérmenes de la carne, adorna su despacho con un jarrón de flores frescas y se perfuma por las mañanas.

Nos podemos preguntar, también, si puede la víctima recuperar su “anterior humanidad” y su vitalidad , tras el quebrantamiento de su cuerpo y de su espíritu, tras la humillación espiritual y el dolor en la carne. Y, quizá aquí, la salvación –si fuese posible- está en la carne. En el mendigo que se arrastra hasta los desperdicios de los otros, a las basuras, y piensa:

Quiero volver a estar gordo, más gordo que nunca. Quiero oír el gorgoteo satisfecho de mi panza cuando cruce las manos sobre ella, quiero sentir cómo se hunde la barbilla en la mullida papada y como se bambolea el pecho al caminar. Quiero una vida de satisfacciones sencillas. No quiero (¡vana esperanza!) volver a pasar hambre.

¿Quizá desde la carne renacida y deseante vuelva engendrarse la civilización destruida?

Tengo la barba recortada, llevo ropa limpia, he reanudado la administración legal..

Y la construcción-reconstrucción del mundo y la propia individualidad:

Estoy acostado en el colchón y me concentro en dar vida a mi propia imagen como un nadador que avanza con brazadas uniformes e incansables a través del tiempo, un medio más inerte que el agua, sin olas, ubicuo, incoloro, inodoro...

domingo, 13 de enero de 2008

Am Fenster



City. Am Fenster –
Música en la madrugada. Pop de los setenta en la DDR. Ost-Berlin.
Fliege ich durch die Welt... Fliege ich durch die Welt...

sábado, 12 de enero de 2008

Ángel González.

Glosas a Heráclito

1
Nadie se baña dos veces en el mismo río.
Excepto los más pobres.

2
Los más dialécticos, los multimillonarios:
nunca se bañan dos veces en el mismo
traje de baño.

3
(Traducción al chino)

N
adie se mete dos veces en el mismo lío.
(Excepto los marxistas-leninistas)

4
(Interpretación del pesimista.)

Nada es lo mismo, nada
permanece.
Menos
la historia y la morcilla de mi tierra:
se hacen las dos con sangre, se repiten.

Ángel González.

viernes, 11 de enero de 2008

Momento eterno.

"y esa araña que se arrastra con lentitud a la luz de la luna, y yo y tú, cuchicheando ambos junto a ese portón, cuchicheando de cosas eternas -¿no tenemos todos nosotros que haber existido ya?”

Así habló Zaratustra

En uno de los blogs que suelo visitar regularmente ha aparecido una discusión a propósito del eterno retorno ( El eterno retorno en Hume ). Fundamentalmente se ha tratado desde el punto vista físico o poético/metafísico y como exigencia ética, allí se aportan algunas citas de Borges, Nietzsche, Eudoxo. Es, sin embargo, la cita que encabeza este post la que a mí más me fascina; el instante que exige la eternidad: ¡detente instante, eres tan bello!. Nietzsche lo formula paradójicamente en clave de pasado: ¿no tenemos todos nosotros que haber existido ya?. Yo llamaría a esta perspectiva, exigencia -o certeza- poético/anímica. No necesitamos vender el alma; la mera conciencia del instante sublime nos asegura la eternidad. Un fin –y comienzo- de año por tierras de Ávila y Segovia leyendo el Cántico Espiritual, en la edición de Cátedra con los comentarios de Domingo Yndurain, me permitió comprenderlo –experimentarlo.


Pero hay cosas que no mueren
y otras que nunca vivieron.
Y las hay que llenan todo

nuestro universo.

José Hierro


lunes, 7 de enero de 2008

Buen escritor de cartas.

Aquel que no escribe libros, piensa mucho y vive en compañía insuficiente, será habitualmente un buen escritor de cartas.

Friedrich Nietzsche.

Nietzsche no conoció el fenómeno Internet, pero lo que dice parece adecuado para el escritor de blogs; ¿acaso son los “post” otra cosa que epístolas, a veces tan sólo una breve nota, con destinatarios desconocidos?.

Recuerdo que Peter Sloterdijk en Reglas para el parque humano, comienza con la siguiente afirmación del poeta Jean Paul: “los libros son cartas voluminosas a los amigos”. Gracias a Internet mi vago recuerdo se ha concretizado, así que extenderemos la cita a las palabras del propio Sloterdijk:

"Desde que existe la filosofía como género literario, recluta ella a sus adeptos por este medio, escribiendo de modo contagioso sobre el amor y la amistad. No se trata sólo de un discurso sobre el amor a la sabiduría, sino también de conmover a otros y moverlos a este amor. Que pueda en todo caso la filosofía escrita, tras sus comienzos hace dos mil quinientos años, mantenerse en estado virulento todavía hoy, lo debe sin duda a los resultados de su capacidad para hacer amigos a través del texto”

En el Fedro lamenta Platón ( en boca de Thamus ) que ese fármaco (elixir) de la memoria que es la escritura (así lo presenta Teuht) pervertirá el pensamiento –y el carácter- de los hombres al hacerlos creer que conocen aquello de lo que sólo tienen experiencia externa. Tendrán noticia de muchas cosas, pero será mera cáscara hueca y no conocimiento.

"Apariencia de sabiduría, y no sabiduría verdadera procuras a tus discípulos. Pues habiendo oído hablar de muchas cosas sin instrucción, darán la impresión de conocer muchas cosas, a pesar de ser en su mayoría unos perfectos ignorantes; y serán fastidiosos de tratar, porque se habrán convertido en sabios en su propia opinión, en lugar de sabios".

¿Se han multiplicado los peligros que Platón presentía?. O quizá al contrario, si aceptamos la idea de Jean Paul y de Peter Sloterdijk del carácter epistolar de toda escritura: ¿el fenómeno Web 2.0 (creo que se dice así) permitiría infundir vida a la escritura para convertirla en ese diálogo que para Sócrates es el único camino hacia la sabiduría?. Un diálogo que fluye con vertiginosa rapidez en la multiplicidad casi infinita de las epístolas electrónicas, y una sabiduría que se remansa obstinada en el “sólo sé que no sé nada” y el “conócete a ti mismo”.


Reglas para el parque humano.Peter Sloterdijk
Mito de Teuth.


jueves, 3 de enero de 2008

No se olviden del abrigo.

Tras una ojeada rápida al último libro de poemas de Wislawa Szymborska traducido al español, Dos puntos, me han gustado especialmente dos poemas: Accidente de tráfico, un poema estremecedor, y Monólogo de un perro enredado en la historia.


Sin embargo, les citaré los sorprendentes últimos versos de un tercer poema:

Por la noche,

cielos despejados en casi todo el país,

sólo en la parte sureste

podrían darse algunas precipitaciones.


Las temperaturas bajarán considerablemente,

pero aumentará la presión atmosférica.

El día siguiente

se anuncia soleado,

si bien a los que siguen viviendo

todavía les será de utilidad el paraguas.


W. Szymborska.

Dejaremos el libro encima de Diario de un mal año. Me gusta releer la poesía.